jueves, 24 de diciembre de 2015

UN PAÍS LLAMADO PSICODELIA

Era tarde cuando tu dulce aroma me llevó volando más allá del horizonte, donde los árboles se quitan el sombrero al saludar, donde el cielo se ilumina con un tono púrpura y las ardillas cantan al compás de la trompeta de un búho subterráneo. ¿Cielo o infierno? Ya no importa pues me hallo tumbado en una nube confortable creada por tu humo de dulces hierbas. Infusión de confusión en este lugar con olor a sueño de madrugada en las calles de Sevilla, como si llevara en las venas el licor de tres mil chupitos y algo más en papel de seda. Las flores bailan con ritmo esperpéntico esperando ser recogidas por un transeúnte cualquiera que las trate bien y las manipule con cautela, evitando aquellos ogros azules que se las llevan en sus caballos de dos ruedas. Maldición afortunada en mi cabeza por poder ver aquellas maravillosas bellezas. Mis ojos no pueden apartar la vista de aquel paisaje de ensueño, perfecto, digno de todo desecho dispuesto a autodestruirse. Pero merece la pena con tal de disfrutar el olor de la perfección absoluta. Si existe un dios está aquí y yo soy su chamán preparado para mostrar al mundo las visiones divinas del paraíso del humo sagrado.

Miro de nuevo al cielo, tan hermoso, tan resplandeciente, tan brillante y veo mi techo, ¿mi habitación?

¿Qué hago aquí?

lunes, 20 de julio de 2015

ARENA Y NEÓN

Se ha hecho el silencio en el desierto. Las luces de la ciudad quedan muy lejos pero eso ya no le importa. La vida de su amor se ha desvanecido en un instante, una milésima de segundo que se ha llevado consigo a la persona que más ha querido. Su cuerpo, tendido en la arena teñida de rojo, aun está caliente. Joey no puede soportar todos los recuerdos que le vienen a la cabeza. Que tonto fue al confiar en ella. Que tonto fue al trabajar para Salty. Se arrepiente de haber hecho todo lo que ha hecho pero ya no hay vuelta atrás y emprende el camino hacia su coche, aparcado no muy lejos de allí. El camino es duro pues en su mente no puede ver otra cosa que la cara de Rita, su querida Rita, a la que jamás volverá a ver.
Llega a su Jaguar MK II y abre la puerta tras tirar su cigarro al suelo. Se sienta en el asiento del conductor y estira el brazo para abrir la guantera. De ella saca la foto que se hizo con Rita en el lago Mead. Observa la hermosa cara de aquella chica, su amor, su vida, y mientras deja caer sus lágrimas sobre la fotografía vuelve a sacar algo de la guantera, aquel revólver que Tío Salty le regaló antes de que todo se fuera al infierno por culpa de la avaricia de su chica, su Rita Cohen. Abre el tambor de su Colt Python del .357 y observa que queda una bala, justo lo que necesita.

Obseva de nuevo la foto y deja caer su última lágrima sobre ella. Aprieta el cañón de su revólver contra la sien.

Un estruendoso ruido. Un leve fogonazo. Y el silencio. Todo había terminado.

domingo, 26 de abril de 2015

EXISTO COMO EL HUMO

Existo como el humo, flotando en el ambiente con ritmo fantasmagórico al son del cantar del silencio de un cuarto oscuro. El leve brillo que deja entrar la ventana, iluminando el relieve de tus dedos agarrando aquél cigarrillo, muestra lentamente el danzar del aroma cancerígeno. La broma de la forma amorfa del humo blanco es casi contradictoria con su simplicidad en la existencia con el único objetivo de marchitar a su antojo todo lo que logra penetrar. Maldito tiempo. Maldito silencio. Maldito lugar. Malditos mis pulmones marchitos por el oxígeno de la vida. Casi me pierdo en un mar de palabras vagas con la intención de tallar mi nombre en el aire. Oigo una voz en el pasillo, en aquella oscura parte de mi cabeza que llega hasta el subconsciente, me dice que no soy yo, no estoy en mi cuerpo. Me extraño de aquellas palabras al ver con mis propios ojos la forma de mi ser. ¿Acaso no soy mas que una ilusión? Mi retrato blanco sin forma me abre los ojos, me lleva a la luz, soy humo, dentro de ti. Te marchito. Lentamente te marchito. Y tú lo sabes y sin embargo cosumes mi alma danzante que flota. No hay peso en esa acción. No te importa si me terminas de consumir. Me matas. Me duele. Te matas. Lo disfrutas. Estás loca. Yo tambien. ¿Qué pasa? No lo se...

miércoles, 25 de marzo de 2015

ORFEO

Dichosos aquellos ojos que una vez te vieron y no te admiraron como aquellos idolos divinos que aman los creyentes. Dichosos los labios que no supieron apreciar el sabor de tu piel y se perdieron en la oscuridad de tu boca. Dichosos los dedos que te tocaron pero se alejaron repudiando tu calor. Dichoso yo, que te tuve y te aprecié con locura pero olvidé que sin ti no soy mas que una sombra.

Oscuro es todo aquello que veo en el camino. Que se jodan las estrellas que no me iluminen en él. Como Orfeo bajé a los avernos, al abismo sin guía que me condujera hasta ti, pero las canciones que podía entonar eran mudas y en lugar de dormir al guardián Cerbero, que furioso estaba en su oscura habitación, lo despertaron para cortarme el paso. En ese momento me rendí, pues no tenía fuerzas, y me odio desde entonces. Te dejé allí perdida.

Si me escuchas o si me lees, tienes que saber que esta plegaria, este rezo, esta pena que me amarga va dirigida a la única musa y diosa que tuve. Te adoraba pero te fallé. Te tuve pero te perdí. Te quise y ahora me odio. Ojalá vinieras desde abajo y me abrazaras para poder fundirme de nuevo contigo. Como Orfeo fui a por mi Eurídice, y como él la perdí.

Maldito sea el señor de la muerte y maldito sea yo por no enfrentarme a él.

martes, 17 de marzo de 2015

ROJO

Amanece y el sol está cubierto de nubes negras que dejan caer sus gotas de agua sobre el suelo. El sonido del chispear me despierta minutos antes del despertador y mis ojos se abren colorados por la falta de sueño. Mi cuerpo está agotado cuando ni siquiera se ha puesto aún en pie. Miro mi reflejo en el espejo y esa cara decrépita llena de ojeras parece sacada de una película de terror de serie B. Me miro de arriba abajo y pienso que no soy nada, sólo un corazón latiendo dentro de un ataud de carne y huesos. Rojo es el corazón y roja la sangre, rojo todo lo que consigo ver mas allá del reflejo de mis ojos. Maldito yo y mis ganas de ser bueno. Maldito ese chico que veo delante de mi. ¡Despierta! Deja de jugar con tu vida y haz algo con ella, infeliz amargado. Apaga la luz y sal a la calle aunque la lluvia que cae sobre tus hombros te haga desmoronarte en pedazos de tierra y barro, quizá alguien llegue y haga castillos con ellos. Tu voz interior es la culpable de todo, será mejor no volver a pensar y actuar. Idiota.

lunes, 2 de marzo de 2015

SUEÑA

¿Recuerdas cuando de pequeño soñabas con ser astronauta? Yo sigo siendo aquel chico que soñaba con volar hacia las estrellas y llegar donde nadie lo ha hecho. Ahora, con casi 20 años, los mundos lejanos que imaginaba se han convertido en textos, pequeños fragmentos de aquello que quiero ser. Cambié de ideas con el paso de los años, pero mi imaginación seguía ahí, en lo mas profundo de mi cabeza. El alma de escritor que hay dentro de mi es un alma frustrada que se vuelve oscura. Tantas equivocaciones cometí y tantas oportunidades perdí que ahora, cuando lo recuerdo me duele, pero ¿qué es una persona sin dolor? El dolor es lo que nos hace humanos.
La vida duele y eso es bueno, es la razón por la que estamos aquí, cada fallo, cada pérdida y cada momento sucenden por una razón y esa es la clave por la que existimos. ¿La mia? Soñar, imaginar y perder el tiempo, aunque aún no conozco mi meta estoy recorriendo el camino para conocerla. Seguir escribiendo me libera, como un pájaro atrapado entre las manos vuela al abrirse estas. Cada rayo de luz que ilumina mi cabeza es una idea que plasmar en un texto. Sueña, es lo más importante y maravilloso que podrás hacer. Nadie, jamás, podrá robarte tus sueños, no te des por vencido.

domingo, 22 de febrero de 2015

NI SIQUIERA LA PROPIA VIDA ES PARA SIEMPRE

Lo echo de menos, sinceramente. No comprendo por que pero aún me atormenta. He hecho cosas malas en la vida, quizá sea el karma, el jodido karma que nos destruye cuando estamos en lo más alto. Un día levantas por la mañana y te das cuenta de que no eres nadie, de que lo has perdido todo y sólo te queda aguantar y asimilarlo. Ni siquiera la propia vida es para siempre, ¿no?

¿Y que hago escribiendo esto? No lo entiendo. Nadie puede escucharme, ya no existo ni para esas personas que me amaban, aunque fueran pocas. El destino se ha cebado conmigo, no tengo fuerza, ni consciencia, solo soy un envoltorio que da pena mirar. La sonrisa que tenia enmascaraba las ganas de huir de la monotonía que era caminar por el lugar que odiaba. Eran colosales y cuando lo conseguí solo quería volver y arinconarme en la oscuridad de mi habitación.

Duele, escuece y quema. El corazón es el primero en sufrir. Asústate cuando este deje de dolerte pues es la señal de que no estás vivo. El dolor es parte de nosotros. Nacemos para sufrir una vida de agobio y traición. Es triste pero ahora que me veo no puedo evitar reir, será por aquello de "preferir reír que llorar".

Un texto que no vale nada. El talento que nunca tuve es la felicidad verdadera, y el defecto más grande se convirtió en su sustituto. Hablo del pesimismo, ese que me recuerda que todo esto que me rodea, desde las teclas que pulso al escribir hasta el confín más lejano más allá de mi ventana apesta como el desecho del vertedero a las afueras de este pueblo.

Quizás la música sea la cura a la enfermedad que me devora. O puede que sea el empujón que necesito para volver a levantarme.

lunes, 16 de febrero de 2015

TU TATUAJE

Son las 12:30 de la mañana y aqui estoy, esperándote impaciente en la calle más concurrida de la ciudad. Saco el móvil de mi chaquetón para ver la hora, veo que llegas tarde, pero no me importa. Me percato que entre toda la gente aparece una chica con un gorro muy mono en la cabeza. Vienes hacia mi y no te saludo, solo te cojo de la cara y te beso de esa forma que a ti te gusta. Luego de ese momento, de ese pequeño besito que te gusta que te dé tras besarnos durante un rato, te acaricio un poco la cara mientras te doy los buenos días.

Te observo caminar. Esa forma de mover tu culito me encanta, me deja atontado, me hipnotiza, me vuelvo loco, me todo. Nos sentamos en un banco donde te pido que cierres los ojos. Cuando estás preparada te doy un beso en el cuello muy despacio y dejo que sientas mi respiración en tu piel. Te retuerces un poco y sonrio por que me hace gracia como te muerdes el labio. No puedo evitar darte un beso y agarrarte fuerte ese culo tan mono. Se ve que te encanta. Te separas de mi un momento para decirme que tienes un piso vacio esta mañana. No dudo ni un segundo en decirte que si.

Llegamos, cierras la puerta y me besas. Te das la vuelta, me coges de la mano y me llevas a la habitación. Me pides que cierre la puerta y cuando me vuelvo hacia ti te estás quitando la ropa. Te doy un abrazo juntando mi pecho con tu espalda. Te acaricio todo el cuerpo y me fijo en el tatuaje de tu nuca, lo beso y noto como me coges la mano y la aprietas. Te llevo a la pared y te sujeto las manos mientras te beso el cuello. Sonríes y por ello lo hago mas despacito, para que te guste más. Te das la vuelta, me besas y me dices que me tumbe en la cama. Te subes encima de mi y me besas todo el cuerpo. No sabes como me tienes, no se como te tengo, pero hace calor. Te pones juguetona porque sabes que me encanta jugar. Quieres que esté dentro y yo lo hago, me muevo, te mueves, sube la temperatura, parece que el verano ha llegado a esta habitación en febrero. Solo pienso en tu tatuaje. Cambiamos de postura, solo lo quiero besar, me vuelve muy loco. Dices mi nombre, lo repites, me encanta. Es en este momento cuando no quiero que acabe, sólo quiero jugar como a ti te gusta.

Quiero llenarme los labios con la tinta de tu tatuaje.

jueves, 12 de febrero de 2015

MALDITO SEA EL MOMENTO EN EL QUE DECIDIMOS SER HUMANOS

Son las 18:34 y como todas las tardes me asomo a la ventana para verte aparecer tras esa esquina. Eres preciosa, me dejas pasmado cuando te veo caminar moviendo esas piernas que dejarían sin aliento a un dragón. Tu pelo rojo es la llama que me enciende y mantiene mi mirada fijada en ti, aunque no se si es esa la razón por la que me atraes o si es el tatuaje que asoma tímidamente por el borde de tu cadera. Tu piel pálida parece ser tan suave como el algodón del que está hecha mi almohada, quizá esa es la razón por la que sueño contigo y tu forma tan sensual de caminar, como si supieras que estoy atento a cada uno de tus pasos y me invitases a hablar contigo. Tu ojos verdes hacen que me pierda en ellos como me pierdo en cada uno de esos sueños pues cada uno de ellos, desde las retinas hasta las pupilas, son un mundo, un mundo maravilloso. Tu figura es espectacular. Eres alta y voluptuosa. Perfecta. Eres la razón por la que me volveria una bestia. Maldito sea el momento en el que decidimos ser humanos porque si me atreviera a hablar contigo perderia toda humanidad y me volveria tan salvaje como el lobo que caza entre los árboles helados. Mi musa, mi sueño y mi perdición.

miércoles, 4 de febrero de 2015

CANTANDO BAJO LA LLUVIA

Te veo tiritar de frio y no puedo evitar abrazarte mientras buscas la postura más cómoda en el sofá. Noto como me acaricias y me das ese beso que me deja atontado. "No tengo ganas de levantarme en todo el día", me dices mientras me miras con ojitos de loca, esos que me parecen adorables. "Eres una floja", te digo mientras me rio y ni un segundo después me das una colleja, aunque con todo el cariño. La verdad es que tirarnos en el sofá abrazados con la manta por encima es lo único que hemos hecho desde que comenzó a hacer frio, y debo admitir que eso me encanta. Se me ocurre entonces salir a dar una vuelta para invitarte a comer y a tomar algo, la típica cita de pareja, pero tan pronto como me dices que si comienza a llover, el destino quiere que nos quedemos en casa pero no nos importa. Se te ocurre ver una película, una de esas clásicas que tanto te gustan, "Cantando bajo la lluvia", la película perfecta para un día como hoy. Enciendo el ordenador y paso varios minutos buscando la película. Haces palomitas para picar algo mientras la vemos. Esto de tener a alguien que ame el cine clásico es estupendo. La verdad es que estas sesiones de cine en casa te hacen bastante feliz, incluso siendo una tontería, pero lo pasaste mal y no voy a dejar que eso vuelva a ocurrir, me niego. Me gustaría ser tu Gene Kelly particular para cantarte bajo la lluvia y hacer que tus lágrimas se perdieran entre las gotas de agua. Por suerte, conseguí hace mucho que dejases esos problemas a un lado y no he vuelto a ver lágrimas en ti, excepto cuando te mueres de sueño, pequeña marmota. Dejo de irme por las ramas en mis pensamientos y sigo con la película. Te cuento curiosidades de ella, como que Kelly rodó esa mítica escena con 40 de fiebre. Comienzas a cantar "Sing Under the Rain" y me quedo pasmado mirándote, eres tan guapa y tienes una voz tan bonita que me hipnotizas. Si mis amigos supieran que pienso eso me llamarían cursi o como suelen hacer: "maricona". Pero siempre he pasado de ellos, al fin y al cabo lo que importa es estar contigo. Termina la película y observas que ha dejado de llover. "Vamos, vístete y nos vamos a dar una vuelta, asi me invitas a una cerveza", me dices. Me rio bastante mientras esperas que diga el obvio "si". Te digo que por supuesto, me visto y nos vamos. Hoy te voy a hacer pasar un buen día.

martes, 3 de febrero de 2015

EL FRAGMENTO SIN NOMBRE

Hace días que ando sólo por la calle. Todos son extraños, incluso mis familiares. Y es en esos momentos de soledad cuando de verdad veo la belleza del paisaje, el sonido de la ciudad y oigo como mis pensamientos me dicen que escriba. "Oats in the Water" de Ben Howard me acompaña en esos paseos solitarios en los que miro al cielo y no encuentro el Sol. La verdad es que me he acostumbrado a estos días nublados, y dicen que en Andalucía brilla con fuerza.
Hoy me he levantado mas cansado que nunca. Mi cabeza ardía a causa de esas terribles migrañas, como si alguien encendiera un soplete y fundiese mi cerebro mientras otra persona martillea mi cráneo. Estoy cansado pero tengo que ir a clase. Filosofía a primera hora, ¿a quién se le ocurrió eso?
Termino las clases y vuelvo a casa. Observo el plato en la mesa, no tengo hambre y lo dejo ahí enfriándose. Subo a mi habitación y comienzo a escribir:

"Hace tiempo que vivo en la soledad, que no puedo respirar nada más que mis propios pensamientos mientras salen de mi mente y flotan en el aire. Cambié mis amigos por bolígrafos para saber más y aún así vivo en la completa ignorancia de mi ser. Mi alma se escapa de mi cuerpo en sueños, se alza como una columna de humo y ahí me observa dormir riéndose de su recipiente de carne y hueso, tan triste como la balada de un cantautor sin blanca en una calle de Nueva York. ¡Oh! la ciudad, la bella y cosmopolita ciudad. Cuanto añoro esa época en la que las luces de tus faros y la brisa que los coches dejan al pasar me hacían vivir, si, vivir ni más ni menos. Mi yo de antaño me golpearía por sentirme así pero, ¿a quién pretendo engañar?, no estoy bien, para nada. Suena la música que me despierta ese sentimiento de culpa, si, culpable de mis malos pensamientos. No tengo arreglo, estoy roto y las piezas que hacen falta para repararme dejaron de fabricarse hace años. Es un hecho que pierdo el tiempo tecleando mis locuras en un ordenador, pero es lo único que me desahoga. Que desdicha ser agobiado por mí mismo."

Termino de escribir, me resulta absurdo pero ahí está. Me quedo pensando un momento y no tardo en recordar que volví a fumar. No tardo en coger un cigarro pero no recuerdo donde tengo el fuego aunque lo encuentro por casualidad. Me voy. Dejo de destruir mi cabeza con mis escritos y comienzo a hacer sufrir mis pulmones.

jueves, 29 de enero de 2015

TODAS ESAS LUCES

Los rayos del Sol entran a través de la ventana y su calor me hace despertar. Estaba teniendo un bonito sueño pero no me importó interrumpirlo ya que me percato de esa carita tuya, durmiendo inocentemente. Las mañanas de domingo siempre son iguales, tu duermes mientras yo me levanto antes por alguna razón. Voy al baño y me lavo la cara, al salir sigues ahí dormida, eres tan mona que sonrío y digo, como una broma para mi mismo, "que floja eres". No te enteras de nada, estas sumergida en ese sueño, espero que estes soñando conmigo.

Voy a la cocina y empiezo a hacer café, ese que tanto te gusta, corto de café y algo de leche, lo había memorizado luego de tantas veces que me lo repetiste. Miro el armario y busco el pan de molde, saco dos y abro el frigorífico para coger la mermelada que siempre me obligas a comprar, esa que detesto pero respeto porque a ti te gusta. Me dirijo a la habitación con el desayuno en una bandeja. "El desayuno a la cama, que cursilada", pienso por un momento, pero al fin y al cabo es tu cumpleaños y te lo mereces. Dejo la bandeja en la mesita de madera que tienes en tu lado, te doy un beso en la mejilla y te intento despertar. De pronto abres los ojos, o al menos uno de ellos, al mismo tiempo que me tiras un cojín mientras me pides que te deje dormir un rato más. Que actitud tan infantil y que gracia me hace. Al fin te dignas a levantarte, te sientas en la cama y te emocionas, no por mi y todo lo que he hecho por la mañana, lo haces por las tostadas de mermelada. Me hago el enfadado para darle más gracia al asunto, y me das un beso, te doy las felicidades por tu cumpleaños y nos quedamos en la cama hasta la hora de comer.

Han pasado unas horas, hemos comido y te has marchado con tu madre. No sabes que incluso ella está compinchada conmigo y tus amigas para hacerte una fiesta sorpresa. Llegan todos a casa para hacer los preparativos, queda todo perfecto y sólo queda esperarte. Pasa una hora y me desespero preguntándome donde estás, y casi al mismo tiempo escucho el sonido de la cerradura y.....¡SORPRESA!

La fiesta va genial, sonríes y me agradeces el día. "No me agradezcas nada, es tu día, disfruta", te digo, me das un beso y sigues con la fiesta. Cuando se ha hecho tarde la gente se va, y te digo que aún me queda darte un regalo, te emocionas y me pides que te lo de. Ni siquiera te percataste de que no bebí nada en toda la fiesta. Te pido que subas al coche, nos ponemos el cinturón y arranco el motor. Estas emocionada y no paras de preguntarme hacia donde te llevo.

Llegamos por fin, Camas, cerca de la ciudad y te señalo una colina, se te cambia la cara, "¿tu regalo es subir una colina?", me preguntas, "algo asi", te respondo yo mientras me rio. Subimos mientras te oigo jadear, estas cansada de la subida. Te pido que pares y te tapo los ojos, te guío los últimos metros y entonces te pregunto si estás preparada. No espero tu respuesta y te destapo los ojos. Veo como expresas esa sonrisa mientras se reflejan en ti todas esas luces que iluminan Sevilla. Llevarte a ese mirador ha sido una gran idea. Te abrazo y te digo, "todas esas luces son ahora tuyas, feliz cumpleaños".

lunes, 26 de enero de 2015

MINUTOS EN MI HABITACIÓN

Estoy encerrado en mi habitación escribiendo mientras escucho los ladridos del perro de mi vecino colarse por la ventana. Me pone de los nervios.
Hace una hora que recibí tu mensaje diciéndome adiós. Le doy vueltas, más de las que yo di para ir a verte el primer día. Ya dejé esos recuerdos atrás, junto a la inmadurez que me representaba como una bandera representa a un país.
Mi calma se vuelve rabia, sólo un segundo, después te comprendo.
¿El problema soy yo? Puede ser, a veces pienso que soy tonto por que no me doy cuenta de esas cosas. Pero, ¿siempre soy yo?
Dejo la pregunta sin respuesta a un lado al darme cuenta que mis dedos se agarrotan por el frio, necesito sol, abro la ventana y los ladridos de ese maldito perro se acentúan.
Vuelvo mi atención hacia el televisor, ponen ese programa que tanta gracia me hace, me rio y eso me resulta extraño.
Estoy cambiando. Para madurar hace falta mucho esfuerzo, pero aun así cambio. Tanto cambio me agota, me tumbo para descansar, pero es imposible, el perro no deja de ladrar. Entonces un hilo de luz se cuela por esos pequeños orificios de la persiana e ilumima el título de un libro, "Vuelva usted mañana" de Mariano José de Larra, es gracioso porque fue mi libro favorito hace mucho tiempo. Abro el libro y leo una frase, "Una nube sombría lo envolvía todo. Era la noche. El frío de la noche helaba mis venas", frío es lo que siento, tanto que casi no puedo escribir, pero es de día. Añoro el verano, con su calor y esa luz que ilumina la Giralda. Sevilla es preciosa, y ese velo oscuro que me envolvió durante dos años me impidió verlo.
Miro el reloj. Han pasado varios minutos de las 17:00. El perro se ha callado, pero no voy a dormir como intenté antes. Voy a la calle a dejar que el Sol me vuelva a iluminar.

sábado, 24 de enero de 2015

MIS FRAGMENTOS DE LOCURA

Tengo una mente complicada, pues, de los rincones más internos de mi cabeza salen estos fragmentos de locura.

No me entiendo, no sé que hago escribiendo esto, ni siquiera si sirve de algo. Mientras medito, las horas pasan, desperdicio minutos en algo sin utilidad, ¿acaso tiene sentido?

Mis sentimientos le dan la guinda a este pastel sin sentido, horneado en la mente de un simple joven tras la pantalla de un ordenador. ¡Cuanta inspiración puede dar mirar por la ventana!

El mundo se mueve, lo ves en marcha, mientras, yo me quedo en el mismo punto, agachado, cruzo las piernas y espero ese momento en el que la ideas fluyen en mi cabeza como el agua en un rio. Entonces me doy cuenta, las ideas no fluyen, soy yo, moviéndome por el desierto que son las calles de mi rostro, desde los ojos verdes que tanto sufren con la luz, hasta los propios pelos de una barba en formación.

Que triste pensar que una vez fuí un crío al que le gustaba escribir historias inocentes y ahora, que 19 inviernos me avalan, todo se ha vuelto oscuro.

Quizá algún día todo vuelva a ser colorido, vuelva a respirar ajeno al polvo que flota en el aire de mi descontento, y me quite la máscara veneciana con su permanente expresión triste, como si de una broma se tratara.

Uno más de mis fragmentos de locura tirado al baúl de mi cabeza.

viernes, 23 de enero de 2015

HASTA LUEGO

Sueño con viajar, salir de aquí, ver el mundo, escapar de los problemas allá donde no puedan encontrarme y quizás eso me ayude a encontrarme a mi mismo pues soy un desconocido para mi persona.
Soy difícil de entender, tanto que ni yo mismo me entiendo, no se quien soy, tan sólo conozco mi nombre, pero eso no tiene importancia.
Nada vale más en mi que mis propios pensamientos pues, aun siendo los más equívocos y demenciales, son los que me ayudan a despertar.
Pienso, y eso me aburre, aunque el aburrimiento sea el resumen de mi día a día, me gustaría que no fuera así. Aunque me gustarían muchas cosas que jamás voy a conseguir.
Me gustaría volar fuera de aquí, del mundo, a otros lugares donde la realidad fuera una simple palabra que poder evitar pronunciar.
Adiós, pues me he cansado de escribir y de pensar, ya volveré cuando encuentre mi razón.
Hasta luego.

miércoles, 21 de enero de 2015

AL LECTOR

Hace tiempo que me lancé al agua con pies de cemento, quizá sea esa la razón por la que me asfixio en esta realidad. Ya no queda nada por lo que luchar, nada por lo que derramar sangre, sudor o lágrimas. Ya no merece la pena.
Oculto en lo mas profundo de mi ser se encuentra ese joven que deseaba una vida llena de colores y música, ahora me he dado cuenta que el mundo es gris y la música son gritos y llantos.
Las risas que oigo, incluso las mías, no son de verdad, son una máscara en el rostro de cada uno, y la mía, pálida en su piel, es la más oscura de todas. Soy un demente, ya lo sé, porque de no ser así no habría escrito esto, y tú, que estás leyendo, también lo eres, ya que no habrías llegado hasta aquí tras el desastroso primer párrafo.
Pequeño lector anónimo que te encuentras tras una pantalla, que grande y que pequeño eres. Sabes, aunque duela, que todos estamos locos, el hecho es saber ocultar tu locura.

12 MESES

Casi 12 meses han pasado desde que te fuiste de mi lado, aunque en realidad nunca estuviste junto a mi.

Casi un año, e incluso ahora, que no recuerdo tu voz, no consigo olvidar lo rápido que latía mi corazón cuando estabas a mi lado y me mirabas de esa manera que me enamoraba más aun.

Las cosas han cambiado, aunque yo sigo siendo igual. Dejé los vicios pues estos me hacían recordar quien era cuando estaba contigo. Dejé de pensar, pues tener la mente llena de recuerdos no me permitía madurar. Deje de llorar, pues ya no me quedaron lágrimas cuando te fuiste. Dejé de ser aquella persona que decías que era tu primer amor.

Soy otro, con el mismo rostro, y mis ojos verdes ya no se tiñen rojos cuando pienso en ti.

Me volví duro, serio e incluso pesimista con el mundo. La tristeza que me causaste se convirtió en la fuerza que tengo ahora.

Y he de darte las gracias, irónicamente, ya que el dolor que sentí fue porque de verdad fue bueno estar contigo, pero ahora, aunque aun me vienes a la cabeza, puedo decir que ya no te necesito, adiós.

domingo, 18 de enero de 2015

AL FONDO, EN LOS HUESOS

Todo lo que soy, lo que de verdad me representa, no es mas que una alusión a aquello que no puedo olvidar.

Mis recuerdos alguna vez se vuelven una prisión, un lugar al que no quiero volver, la razón de la desdicha es que te veo todas las noches y no se lo que quieres.

Siempre que apareces, siempre que mi corazón está a punto de estallar de madrugada, me quedo inmóvil, no puedo ni siquiera gritar pues de mi interior tan sólo sale un mudo gemido.

¿Qué quieres? Es lo que querría preguntarte si pudiera hablar cuando poco a poco acercas tu rostro hacia mí y me percato, en ese momento, que tu cara es una sombra del oscuro más oscuro.

¿Qué eres? Un fantasma, pensé en un principio, pero no existen. No eres otra cosa que mi cabeza, mis pesadillas unidas frente a mí con la forma de una pequeña personita, una niña con un lazo negro en su oscuro pelo, y un rostro que hiela la sangre pues se trata de una sombra.

Todas las noches, todas ellas te veo sin poder hacer nada por evitarlo. Quisiera que acabara, pero no puedo hacer nada. Pues eres algo que se encuentra al fondo, en los huesos.

Y si te viera esta noche, déjame hablarte, o al menos, poder gritar de terror.