¿Recuerdas cuando de pequeño soñabas con ser astronauta? Yo sigo siendo aquel chico que soñaba con volar hacia las estrellas y llegar donde nadie lo ha hecho. Ahora, con casi 20 años, los mundos lejanos que imaginaba se han convertido en textos, pequeños fragmentos de aquello que quiero ser. Cambié de ideas con el paso de los años, pero mi imaginación seguía ahí, en lo mas profundo de mi cabeza. El alma de escritor que hay dentro de mi es un alma frustrada que se vuelve oscura. Tantas equivocaciones cometí y tantas oportunidades perdí que ahora, cuando lo recuerdo me duele, pero ¿qué es una persona sin dolor? El dolor es lo que nos hace humanos.
La vida duele y eso es bueno, es la razón por la que estamos aquí, cada fallo, cada pérdida y cada momento sucenden por una razón y esa es la clave por la que existimos. ¿La mia? Soñar, imaginar y perder el tiempo, aunque aún no conozco mi meta estoy recorriendo el camino para conocerla. Seguir escribiendo me libera, como un pájaro atrapado entre las manos vuela al abrirse estas. Cada rayo de luz que ilumina mi cabeza es una idea que plasmar en un texto. Sueña, es lo más importante y maravilloso que podrás hacer. Nadie, jamás, podrá robarte tus sueños, no te des por vencido.
La paranoia como mejor amiga en un mundo lleno de dementes con almas de soñadores inexpertos
lunes, 2 de marzo de 2015
SUEÑA
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario