domingo, 18 de enero de 2015

AL FONDO, EN LOS HUESOS

Todo lo que soy, lo que de verdad me representa, no es mas que una alusión a aquello que no puedo olvidar.

Mis recuerdos alguna vez se vuelven una prisión, un lugar al que no quiero volver, la razón de la desdicha es que te veo todas las noches y no se lo que quieres.

Siempre que apareces, siempre que mi corazón está a punto de estallar de madrugada, me quedo inmóvil, no puedo ni siquiera gritar pues de mi interior tan sólo sale un mudo gemido.

¿Qué quieres? Es lo que querría preguntarte si pudiera hablar cuando poco a poco acercas tu rostro hacia mí y me percato, en ese momento, que tu cara es una sombra del oscuro más oscuro.

¿Qué eres? Un fantasma, pensé en un principio, pero no existen. No eres otra cosa que mi cabeza, mis pesadillas unidas frente a mí con la forma de una pequeña personita, una niña con un lazo negro en su oscuro pelo, y un rostro que hiela la sangre pues se trata de una sombra.

Todas las noches, todas ellas te veo sin poder hacer nada por evitarlo. Quisiera que acabara, pero no puedo hacer nada. Pues eres algo que se encuentra al fondo, en los huesos.

Y si te viera esta noche, déjame hablarte, o al menos, poder gritar de terror.

No hay comentarios:

Publicar un comentario