El Sol con su semblante y su brillo la vió y decidió preguntarle.
¿Qué te pasa Luna? -preguntó el astro rey al pequeño satélite.
Que los humanos han destruido aquello que debía proteger y estoy tan sola. -dijo la Luna mientras proseguía su giro.
No te preocupes pequeña, yo estaré a tu lado por siempre jamás. -dijo el Sol mientras se acercaba a ella haciéndose más y más grande.
La Luna con los brazos abiertos recibió al Sol que la abrazó, quemó el lugar donde aquellos que la maltrataron vivían y ambos se mantuvieron juntos, en el cosmos, por toda la eternidad.