miércoles, 25 de marzo de 2015

ORFEO

Dichosos aquellos ojos que una vez te vieron y no te admiraron como aquellos idolos divinos que aman los creyentes. Dichosos los labios que no supieron apreciar el sabor de tu piel y se perdieron en la oscuridad de tu boca. Dichosos los dedos que te tocaron pero se alejaron repudiando tu calor. Dichoso yo, que te tuve y te aprecié con locura pero olvidé que sin ti no soy mas que una sombra.

Oscuro es todo aquello que veo en el camino. Que se jodan las estrellas que no me iluminen en él. Como Orfeo bajé a los avernos, al abismo sin guía que me condujera hasta ti, pero las canciones que podía entonar eran mudas y en lugar de dormir al guardián Cerbero, que furioso estaba en su oscura habitación, lo despertaron para cortarme el paso. En ese momento me rendí, pues no tenía fuerzas, y me odio desde entonces. Te dejé allí perdida.

Si me escuchas o si me lees, tienes que saber que esta plegaria, este rezo, esta pena que me amarga va dirigida a la única musa y diosa que tuve. Te adoraba pero te fallé. Te tuve pero te perdí. Te quise y ahora me odio. Ojalá vinieras desde abajo y me abrazaras para poder fundirme de nuevo contigo. Como Orfeo fui a por mi Eurídice, y como él la perdí.

Maldito sea el señor de la muerte y maldito sea yo por no enfrentarme a él.

martes, 17 de marzo de 2015

ROJO

Amanece y el sol está cubierto de nubes negras que dejan caer sus gotas de agua sobre el suelo. El sonido del chispear me despierta minutos antes del despertador y mis ojos se abren colorados por la falta de sueño. Mi cuerpo está agotado cuando ni siquiera se ha puesto aún en pie. Miro mi reflejo en el espejo y esa cara decrépita llena de ojeras parece sacada de una película de terror de serie B. Me miro de arriba abajo y pienso que no soy nada, sólo un corazón latiendo dentro de un ataud de carne y huesos. Rojo es el corazón y roja la sangre, rojo todo lo que consigo ver mas allá del reflejo de mis ojos. Maldito yo y mis ganas de ser bueno. Maldito ese chico que veo delante de mi. ¡Despierta! Deja de jugar con tu vida y haz algo con ella, infeliz amargado. Apaga la luz y sal a la calle aunque la lluvia que cae sobre tus hombros te haga desmoronarte en pedazos de tierra y barro, quizá alguien llegue y haga castillos con ellos. Tu voz interior es la culpable de todo, será mejor no volver a pensar y actuar. Idiota.

lunes, 2 de marzo de 2015

SUEÑA

¿Recuerdas cuando de pequeño soñabas con ser astronauta? Yo sigo siendo aquel chico que soñaba con volar hacia las estrellas y llegar donde nadie lo ha hecho. Ahora, con casi 20 años, los mundos lejanos que imaginaba se han convertido en textos, pequeños fragmentos de aquello que quiero ser. Cambié de ideas con el paso de los años, pero mi imaginación seguía ahí, en lo mas profundo de mi cabeza. El alma de escritor que hay dentro de mi es un alma frustrada que se vuelve oscura. Tantas equivocaciones cometí y tantas oportunidades perdí que ahora, cuando lo recuerdo me duele, pero ¿qué es una persona sin dolor? El dolor es lo que nos hace humanos.
La vida duele y eso es bueno, es la razón por la que estamos aquí, cada fallo, cada pérdida y cada momento sucenden por una razón y esa es la clave por la que existimos. ¿La mia? Soñar, imaginar y perder el tiempo, aunque aún no conozco mi meta estoy recorriendo el camino para conocerla. Seguir escribiendo me libera, como un pájaro atrapado entre las manos vuela al abrirse estas. Cada rayo de luz que ilumina mi cabeza es una idea que plasmar en un texto. Sueña, es lo más importante y maravilloso que podrás hacer. Nadie, jamás, podrá robarte tus sueños, no te des por vencido.